Gracias por asumir este reto.
¿Como abordas la competitividad que surge en la pareja cuando nacen o vienen los niños? ¿Es algo nuevo?
Muchos de nuestros padres simplemente pasaban de nosotros cuando éramos pequeños y entendían que nuestra educación era cosa de nuestras madres. Pero actualmente, los que deseamos participar activamente en la crianza, juego y educación de los niños nos encontramos con ciertos límites que, para mi, fueron sorprendentes en su momento. Con el paso del tiempo, me he dado cuenta que, por algo que empezó para no restarle importancia ni protagonismo al papel que juega la madre, he dejado de participar tan activamente y he volcado mayor atención en mi trabajo. Esta tendencia, aunque supongo que en menor medida, a la larga se traduce en un modelo de padre semejante al mio.
¿Pudo ocurrirle lo mismo a él?
¿Podemos los hombres que lo deseamos revertir esto? ¿O en este sentido somos nosotros los que tenemos un techo de cristal?
#46 Bueno, lamento que no te gustara. Con lo del cambio de gobierno trataba de decir que siempre habrán condiciones extrínsecas y lejanas que no controles, como que un gobierno apueste más por ciencia que otro, o que, por lo que sea, se decida restringir tu sector... Ello siempre ocurrirá pero no debe ser motivo para dejarlo. En relación a ello, no creo que personas ilustres que nos preceden lo tuvieran más fácil que nosotros.
Me ha ocurrido algo raro con este artículo. Al principio me sentía complacido y me mostraba completamente de acuerdo pensando que todo lo que dice tiene sentido ya que define muy bien situaciones como la que vivo en la actualidad. Para entendernos, actualmente tengo tres carreras y un máster, 32 años, 2 hijos, llevo 7 años trabajando con un salario mísero para la universidad, actualmente me encuentro acabando mi tesis doctoral, aspiro a ser profesor universitario, no soy de una ciudad de provincia y mi familia sólo me costeó mi primera carrera porque comenzó siendo de clase media cuando nací pero, tras la crisis, es claramente de clase baja-trabajadora. Me ha costado mucho esfuerzo llegar hasta aquí y, aún, no tengo nada que podamos definir como "un caso de éxito". Sólo mi conocimiento.
Sin embargo, tras darle varias vueltas al asunto, no me siento tan favorable y quisiera comentar lo siguiente:
- Nadie te regalará nada y, aunque el artículo define una situación real deprimente en la que siempre habrá alguien con menos valía que tú que te adelante por la izquierda, dejarlo no es una opción.
- Siempre existen fórmulas alternativas, basadas en el aprendizaje y, sobretodo, en el trabajo bien orientado. No por mucho trabajar se avanza más rápido. Sin embargo, si cada poco tiempo analizas lo que estás haciendo y te preguntas si vas en la línea de lo que quieres conseguir, puede que tengas un salario mísero pero que este y las horas de trabajo inteligente que dediques te sean suficientes para avanzar en tu carrera y compaginar tu vida personal.
- Cuando te embarcas en un proyecto de vida como este, debes disfrutar desde el minuto uno. Si mañana mi director me dice: "hasta aquí hemos llegado", tengo un amplio abanico de opciones para continuar vinculado con el mundo académico-científico-universitario. Es cierto que muchas me sacarían de España y que ello me obligaría a discutir con mi pareja algo más de lo normal para… » ver todo el comentario
#3 Estoy de acuerdo. El autor utiliza unas palabras de Stephen Hawking para sacarle petróleo a una clase de termodinámica y desarrollar un texto infumable a partir de la segunda desigualdad.
El parlamento debería pasar a ser un lugar de proposición de leyes/reformas, etc, donde los políticos proponen y los ciudadanos son los que dicen sí o no a través del ordenador y desde sus casas.
A mi la verdad es que me apasiona el invento. Ahora habrá que ver si genera oxigeno suficiente o si vamos a tener que plantar más árboles de la cuenta para que no se nos acabe el O2.
#19 Creo que es la presentación oficial del sistema.
Gracias por asumir este reto.
¿Como abordas la competitividad que surge en la pareja cuando nacen o vienen los niños? ¿Es algo nuevo?
Muchos de nuestros padres simplemente pasaban de nosotros cuando éramos pequeños y entendían que nuestra educación era cosa de nuestras madres. Pero actualmente, los que deseamos participar activamente en la crianza, juego y educación de los niños nos encontramos con ciertos límites que, para mi, fueron sorprendentes en su momento. Con el paso del tiempo, me he dado cuenta que, por algo que empezó para no restarle importancia ni protagonismo al papel que juega la madre, he dejado de participar tan activamente y he volcado mayor atención en mi trabajo. Esta tendencia, aunque supongo que en menor medida, a la larga se traduce en un modelo de padre semejante al mio.
¿Pudo ocurrirle lo mismo a él?
¿Podemos los hombres que lo deseamos revertir esto? ¿O en este sentido somos nosotros los que tenemos un techo de cristal?