“En la práctica actual se busca apropiarse el derecho de imponer el criterio propio de cada empresa, que el cumplimiento de los objetivos empresariales sea la vara de medir el rendimiento de los trabajadores y los salarios(...)Es básicamente: «Tú cobras tu sueldo entero si yo me enriquezco lo que quiero».” Los ejemplos son un camarero, una dependienta y un informático.
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